Y su piel ya no recordaba la piel dorada y sudorosa que yo había besado una mañana de verano; sus labios ya no sabían a frutilla, ya no tenían ningún sabor.
Y mis palabras pueden ser tiroteos en contra de alguien; pueden doler mas que una cachetada y durar mucho tiempo mas en la consciencia.
Y ella se derrite como helado pero de limón; un limón hermoso.
Lo miro y lo imagino mientras me mira, consigo entrar en sus pensamientos y oír las palabras que le repiten que me deje, que me abandone. En ese momento está pensando en que le estoy haciendo la vida mas difícil, y por lo que a mi respecta es lo último que quisiera hacer. Pero ahora sólo quiero analizar, entender, apropiarme de toda esa seguridad que me falta. Lo sé, lo sé, de un momento a otro cerrará la puerta de un golpe y no volverá a entrar aquí.
Mire&Maca
Mirella Marcos yo te amo y quiero verte muuuuuy pronnto.
Primero asegurate de que haya vida en Marte cuando vayas. No pienso dedicarte un segundo, ni mirarte caer en picada.